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Lunes, 25 de junio de 2007

Colombia, segundo país del continente con mayor desigualdad, después de Brasil

Esta cifra hará prácitcamente imposible erradicar la pobreza en los próximos ocho años, uno de los compromisos que forman parte de los Objetivos del Milenio.



En el año 2000, 180 jefes de Estado acordaron reducir a la mitad los indigentes y hambrientos del mundo como una de estas metas, que deben cumplirse antes del 2015.
La desigualdad en Colombia se refleja en la siguiente cifra: entre 42 millones de habitantes, 8 millones recibe el 61 por ciento de los ingresos y 17 millones el 10 por ciento.

Aunque según datos oficiales, 4 millones y medio de personas dejaron de ser pobres en los últimos años, las cifras de la Misión para la Erradicación de la Pobreza y la Desigualdad revelan que 17 millones viven en la pobreza, 9 millones están en condiciones de miseria extrema en las zonas rurales y 4 millones en las ciudades.
10 millones de jóvenes viven en Colombia entre pobreza e indigencia, según datos de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), y a la de las dos millones quinientos mil personas en Bogotá.

La reglamentación de las cooperativas de recicladores generan inseguridad e inestabilidad en Bogotá, mientras en ciudades como Medellín se promueven políticas que, para dignificar este oficio, crean empleos en actividades de recuperación de productos comercializables, disminuyen la contaminación ambiental, reducen las importaciones y aumentan la productividad agrícola reutilizando desechos orgánicos.

Buen ejemplo es la Cooperativa Recuperar, creada en 1983 por el gobierno local, la empresa privada y los basuriegos, que en 1989 pasó a ser propiedad de los trabajadores y actualmente vincula a 1.898 personas que buscan condiciones de vida más dignas a través de este trabajo.

Objetivos del Milenio
o Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
o Lograr la enseñanza primaria universal.
o Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
o Reducir la mortalidad infantil.
o Mejorar la salud materna.
o Combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades.
o Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
o Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
'CAMÁNDULA' (ROSARIO DEL CASTILLO) y

Tomado de el periódico El Tiempo
Junio 22 de 2007

Por: JOHN JAIRO MUÑOZ ZAPATA | pobreza de los colombianos | Comentarios (3) | Referencias (0)

Lunes, 26 de marzo de 2007

Cada vez hay menos pobres en Bogotá

Hemos demostrado que se puede hacer política social con resultados, sin afectar la salud financiera de la ciudad", dijo Garzón ayer.



En la administració n de Luis Eduardo Garzón se ha reducido 10 puntos el porcentaje de población en pobreza. Continuidad de las buenas prácticas ha sido clave, experto.
En solo un lustro, Bogotá ha logrado reducir casi a la mitad su porcentaje de población en pobreza, y casi tres veces su población bajo la línea de indigencia.

"Haber logrado bajar el numero de personas en la indigencia de 14 por ciento en el año 2000, a 4,5 por ciento en la actualidad, es algo sencillamente espectacular" , dijo ayer Alfredo Sarmiento, director del Programa Nacional de Desarrollo Humano.

Mientras que la población en pobreza -aquella que no alcanza a acceder a la canasta básica de bienes y servicios- pasó, en el mismo período, del 46,3 por ciento al 28,5 por ciento.

Las cifras son de la Misión para la Reducción de la Pobreza y fueron utilizadas ayer por Sarmiento en el marco de una conferencia con motivo de la presentación del informe 2006 del proyecto 'Bogotá, cómo vamos'.

A la luz de estas cifras, la administración del alcalde Luis Eduardo Garzón y sus programas sociales han jugado un papel trascendental en la reducción de la pobreza en Bogotá. Pues entre el 2003 y el 2005, el porcentaje de población en pobreza cayó un 10 por ciento, de 38,5 a 28,5 por ciento. Mientras que el porcentaje de población en indigencia -es decir, aquellos que si gastaran todos sus ingresos en alimentos no alcanzarían a tener los nutrientes que necesita su cuerpo- , pasó del 9,1 al 4,5%.

Sarmiento -economista- estimó durante su conferencia que "en vista de que está demostrado ampliamente que el crecimiento económico no produce por sí solo una reducción de la pobreza", en el caso bogotano es muy claro que "la decisión política de trabajar en pro de los derechos sociales y la equidad ha jugado un papel importante" en la consecución de estos resultados.
Y citó como ejemplo el programa 'Bogotá sin hambre'.

Para el experto, también ha sido importante la estrategia de la actual administració n en el sentido de trabajar sus iniciativas de forma integral. Y recordó como en 'Bogotá sin hambre' se actúa muy estrechamente con la Secretaría de Educación.

Por último, y dado que la reducción sostenida de la pobreza viene desde el año 2000, Sarmiento también destacó una práctica trascendental de las últimas administraciones: "pese a los énfasis de cada uno, los alcaldes de Bogotá mantienen los programas importantes. Eso da una alta calidad administrativa, pues hay continuidad, y eso ha jugado un rol muy positivo en la reducción de la pobreza".
En una frase
"Haber logrado bajar el número de personas en la indigencia a 4,5
por ciento es algo sencillamente espectacular"

Por: JOHN JAIRO MUÑOZ ZAPATA | pobreza de los colombianos | Comentarios (1) | Referencias (0)

Lunes, 26 de marzo de 2007

Son 17 los niños muertos por hambre en el Chocó, durante el último mes (marzo 26- 2007)

Ese es el resultado de un 'coctel' trágico que combina pobreza, ausencia estatal, presencia de grupos armados y falta de medios y vías de transporte.


Marzo 26 de 2007 Tomado de El periódico El Tiempo, Colombia



La calamidad se presenta en el Bajo Atrato, y que también ha matado a dos adultos, tiene en riesgo de fallecer a por lo menos otros 12 menores. Al menos en los casos que llegaron a centros asistenciales el diagnóstico fue el mismo: desnutrición severa.
Si bien el Ministerio de Protección Social tiene registradas las muertes de 3 menores indígenas de dos comunidades de Carmen de Darién; un médico de la Pastoral Social de Quibdó y la Defensoría del Pueblo detallan otras 16 muertes (dos de adultos) en nueve comunidades. Los datos están soportados con fechas y nombres.
Esta tragedia humanitaria afecta especialmente a Unión Chogorodó, Mamey Dipurdú, Chintadó, Quiparadó, Salaquí, Juifubur y La Punta, veredas de Carmen y Riosucio habitadas por indígenas y afrodescendientes que gastan días enteros para salir a los centros donde pueden recibir atención médica.
Además, los desplazamientos tienen costos que son imposibles de pagar en medio del estado de miseria en el que viven.
No hay carreteras y la pista que comunica todos estos pueblos olvidados con la civilización es el Atrato, con su telaraña de afluentes.
Lo más fácil es llegar por bote de remos desde cada poblado a Carmen de Darién y Riosucio y de allí tomar una lancha que cobra 50 mil pesos por persona por el trayecto de 5 horas hasta Belén de Bajirá (Mutatá) o Turbo.
En caso de emergencia, el flete completo cuesta un millón de pesos.
En Carmen, también conocido como Curvaradó, hay un centro de salud mal dotado, con un médico rural que no da abasto para atender las enfermedades diarréicas e infecciosas que pululan porque el agua se toma del torrente café que es el Atrato. En Riosucio la situación no es mejor.
La comida es plátano o yuca
La dieta fundamental de las familias de la zona no se acerca siquiera a lo normal. Está compuesta por plátano o yuca y de vez en cuando pescado.
El hambre ha arreciado porque la gente se ve impedida para ir a las zonas de pesca, caza y cultivo por la presencia de grupos armados.
"Nos preocupa enormemente la negligencia de la Gobernación (de Chocó) y de las Administradoras del Régimen Subsidiado, que por lo visto no adelantan ningún tipo de actividad de promoción y prevención", denunció el defensor del Pueblo, Vólmar Pérez.
El director de Salud de Chocó, Víctor Klinger, acepta esta falencia pero se defiende.
"A nosotros no nos había llegado la información. No es que queramos delegar la responsabilidad, pero los alcaldes son los responsables del primer nivel de atención", le dijo ayer a EL TIEMPO.
Se espera que hoy helicópteros de la Fuerza Aérea y del Programa Aéreo de Salud de Antioquia trasladen a hospitales de mejor nivel a los 12 niños con desnutrición severa que recibieron los primeros cuidados en centros asistenciales de Carmen de Darién y Riosucio.
Algunos de los menores presentan la piel pegada a los huesos.

Por: JOHN JAIRO MUÑOZ ZAPATA | pobreza de los colombianos | Comentarios (6) | Referencias (0)

Sábado, 07 de octubre de 2006

Pobreza: Escasez o Desigualdad*



El hambre -dice Sen- caracteriza a una situación en la que las personas no tienen que comer, pero no a una situación en la que no hay suficiente disponibilidad de alimentos. Esto significa que el hambre guarda relación con la estructura de la propiedad.

Pobreza y desigualdad son temas de interés en sí mismos y no es aceptable subsumir un concepto en el otro. Sin embargo hay que reconocer la relación entre pobreza y desigualdad y el papel que la disminución de ésta juega en la reducción de aquella aún sin expandir la capacidad productiva de la sociedad (Sen, 1992).

Es ya lugar común entre los economistas hacer cálculos acerca de la tasa de crecimiento necesaria durante un período determinado de tiempo para reducir la pobreza a cierto nivel de incidencia. “Toda discusión sobre el alivio de la pobreza absoluta, cuando ésta es definida por un poder adquisitivo inferior a algún determinado nivel absoluto, es también necesariamente un debate acerca del crecimiento” (Berry, 2003:102).

Sin embargo la agudización de las desigualdades de ingreso en los países en desarrollo hace del crecimiento “un camino menos seguro que antes para aliviar la pobreza absoluta, por mucho que se haya convertido en la única fuente de ese alivio” (Berry, 2003:102).

El contexto internacional y los ODM

El alivio de la pobreza extrema en el mundo es a la vez ambiguo y sesgado. Ambiguo porque según el Banco Mundial si se considera como pobres a quienes viven con menos de un dólar al día, se observa una reducción significativa entre 1990 y 2001: De 1.219 millones de personas a 1.101 millones. Pero si se considera pobres a quienes viven con menos de dos dólares al día, éstos aumentaron de 2.689 millones a 2.733 millones en el mismo lapso. Y sesgado porque la única región del mundo en la que el número de pobres (con menos de uno y dos dólares) disminuyó entre 1990 y 2001 fue Asia y en especial China. (Guadagni, Kaufmann, 2004:85).

La disminución de la pobreza en China está relacionada con el hecho de que el promedio de crecimiento de su Pib per cápita entre 1975 y 2002 ha sido de 8,2% (Pnud, 2004:185). Las reformas de mercado que el gigante asiático emprendió desde 1978 han preservado un control importante sobre la cuenta de capitales (lo que no le ha impedido ser –entre los países en desarrollo- el principal receptor de inversión extranjera), mantienen una política activa de promoción del desarrollo industrial, y han bajado los aranceles con lentitud.

El éxito chino hace prever al Banco Mundial que entre 1990 y 2015, ese país habrá disminuido en 304 millones el número de personas que viven con menos de un dólar diario, y en 611 millones el número de personas que viven con menos de dos dólares diarios. En el mundo no asiático estas cifras en cambio aumentarán en 180 y 228 millones de personas respectivamente.

En la Cumbre del Milenio de septiembre de 2000, 189 países reunidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas –y entre ellos Colombia- acordaron ocho objetivos de desarrollo con metas establecidas para el año 2015. Dichos objetivos son:

1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Lograr la educación primaria universal.
3. Promover la equidad de género y la autonomía de la mujer.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
7. Garantizar la sostenibilidad ambiental.
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Las metas del primer objetivo son: i) reducir a la mitad entre 1990 y 2015 el porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar diario y ii) reducir a la mitad –en el mismo período- el porcentaje de personas que padecen hambre.

Dadas las tendencias previstas por el Banco Mundial, sólo la locomotora china hará viable el cumplimiento de la meta al pasar de 27,9% de pobreza extrema a nivel mundial en 1990, a 13,3% en 2015. Resulta desconcertante prever que una meta de pobreza planteada con un indicador tan poco exigente no se cumpla en América Latina. La meta para la región es de 5,6%, y se estima que sólo se reducirá hasta el 7,5%. Sin contar el efecto del tsunami, la pobreza será más africana y latinoamericana (Guadagni, Kaufmann, 2004:86).

De acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano para 2003 de Pnud, dedicado a los Objetivos de Desarrollo del Milenio ODM, existen tres limitaciones estructurales para el cumplimiento de los objetivos a nivel mundial: i) El proteccionismo de los países ricos, ii) la deuda de los países pobres, y iii) el carácter insuficiente de la ayuda internacional.

Los países en desarrollo pierden cerca de 40 mil millones de dólares al año representados en menores exportaciones, por cuenta del proteccionismo agrícola de los países industrializados representado no sólo en aranceles sino también en cuotas, gravámenes antidumping y licencias.

Países extremadamente pobres como Sierra Leona han visto aumentar la proporción de su deuda de 3,3% del Pib en 1990 a 12,8% en 2001. Países de ingreso medio ven como sus mercados de obligaciones públicas se convierten en la fuente de rendimientos líquidos de fondos privados de inversión, poniendo su tributación cada vez menos en función de la provisión de bienes públicos y cada vez más al servicio de la rentabilidad de inversiones de corto plazo.

Y si a los 56 mil millones de dólares que los 23 países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE destinan a la ayuda internacional (Pnud, 2003) les restamos los 40 mil millones que los países pobres pierden por el proteccionismo de los países ricos, las cifras de la cooperación efectiva adquieren dimensiones pírricas.

“Una triste anécdota: el gobierno holandés –uno de los más generosos del mundo, en términos relativos, en cuanto a cooperación internacional, apoya a los productores lácteos de Tanzania hace más de 20 años. Pero, por otro lado, la Unión Europea exporta leche con subsidios que triplican la donación holandesa, empobreciendo así a ese país africano” (Guadagni, Kaufmann, 2004:88).

En el mundo, la pobreza es más el resultado de la inequidad que de la escasez. El gasto militar de los Estados Unidos asciende a 500 mil millones de dólares una cifra cercana al Pib de la India. Mientras el subsidio anual por vaca de la Unión Europea es de 913 dólares, el ingreso anual medio en África Subsahariana es de 490 dólares y la asistencia de la Unión Europea a esa misma región es de 8 dólares anuales por persona (Pnud, 2003:155).

El logro del objetivo 8 “fomentar una asociación mundial para el desarrollo” es sin duda condición para el éxito de los otros siete objetivos. Éste incluye entre sus metas las siguientes:

“Meta 12: Desarrollar aún más un sistema financiero y de comercio abierto, regulado, previsible y no discriminatorio (incluye el compromiso de lograr una buena gobernabilidad y la reducción de la pobreza, en cada país y en el plano internacional);

Meta 13: Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados, lo que incluye el acceso libre de aranceles y cupos para las exportaciones de los países menos adelantados, el programa mejorado de alivio de la deuda de los países pobres muy endeudados y la cancelación de la deuda bilateral oficial así como la concesión de una asistencia oficial más generosa para los países que se hayan comprometido a reducir la pobreza;

Meta 14: Atender las necesidades especiales de los países sin litoral y de los pequeños Estados insulares en desarrollo;

Meta 15: Encarar de manera general los problemas de la deuda de los países en desarrollo aplicando medidas nacionales e internacionales, con el fin de garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo;

Meta 16: En cooperación con los países en desarrollo, elaborar y aplicar estrategias que proporcionen a los jóvenes un trabajo digno y productivo;

Meta 17: En cooperación con los laboratorios farmacéuticos, proporcionar acceso a los medicamentos de primera necesidad y a precios asequibles, en los países en desarrollo;

Meta 18: En colaboración con el sector privado, velar porque se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular las tecnologías de la información y de las comunicaciones.” (Pnud, 2003:2,3).

Así como el objetivo 8 condiciona los anteriores, la Meta 12 del mismo objetivo condiciona el logro de las otras metas de éste: Un sistema financiero y de comercio abierto, no discriminatorio y regulado internacionalmente. He ahí la clave medular para la reducción de la pobreza a escala planetaria. Como afirma Joseph Stiglitz, en las instituciones financieras internacionales “los derechos de voto, como en cualquier empresa, se asignan sobre la base de las aportaciones de capital” (Stiglitz, 2002:283). Así es que el 48% de los derechos de voto en el FMI están en manos de Estados Unidos, Japón, Francia, Arabia Saudita, Alemania y la Federación Rusa. Y el 46% de los derechos de voto en el Banco Mundial están en manos de esos mismos países (Pnud, 2002:113).

Una convención política entre Estados Unidos y Europa –como la que recién escogió al ex subsecretario de defensa de los Estados Unidos Paul Wolfowitz presidente del Banco Mundial- nombra mediante procedimientos poco democráticos a los jefes ejecutivos del Banco Mundial y del FMI. Por su parte en la Organización Mundial de Comercio OMC aunque cada país tiene un voto, “todas las negociaciones que desembocan en acuerdos tienen lugar a puerta cerrada, lo que hace difícil percibir la influencia de los intereses corporativos y de otro tipo” (Stiglitz, 2002:284).

Promover iniciativas como el establecimiento de un gravamen a las transacciones financieras internacionales (tasa Tobin), aligerar las defensas proteccionistas en los países ricos, mejorar y ampliar la asistencia para el desarrollo, facilitar la difusión de los beneficios del desarrollo científico y tecnológico, tumbar las murallas a la movilidad de la mano de obra, entre otras medidas, requiere de la democratización de las instituciones financieras internacionales.

En las condiciones actuales, el costo para un país en desarrollo de desafiar individualmente las asimétricas reglas del juego económico internacional, puede ser prohibitivo. Las presiones que sus propios partidarios ejercen sobre gobiernos de izquierda pueden ser, en este sentido, irresponsables. Así mismo, la adopción de políticas de “autoempobrecimiento” como aquellas que proponen generar superávit fiscal y aumentar las reservas allí donde el ciclo económico va en declive, no es menos irresponsable. Peor aún, cuando éstas políticas son auspiciadas con más ahínco por las autoridades de un país que por las propias instituciones económicas internacionales, es sencillamente imperdonable.

La construcción de un margen de autonomía para adoptar políticas económicas pragmáticas sin exponerse a la excomunión de los organismos multilaterales financieros y de crédito es tan difícil como aconsejable. En la medida en que los países en desarrollo logren al menos mayor voz en las instituciones internacionales, dicho margen podrá ampliarse un poco y con él, las posibilidades de avanzar hacia la reducción de la pobreza en el mundo.

Así mismo, el control que los ciudadanos y las organizaciones civiles de los países más ricos pueden ejercer sobre sus gobiernos para comprometerlos con la promoción de una globalización más solidaria, puede tener enorme potencial. No hay que olvidar que los beneficios de las asimétricas reglas actuales no siempre –como en el caso de la protección a la agricultura- se distribuyen equitativamente al interior de los países ricos. Son los impuestos de los ciudadanos de esos países los que pagan los subsidios de los productores y entre éstos, los beneficiarios son pocos: Según la Comisión Europea, el 50% de los subsidios agrícolas es percibido sólo por el 5% de las fincas (Pnud, 2003).

“En los Estados Unidos el 25% de los predios más grandes percibe 89% de los subsidios, mientras que los restantes 1,6 millones de predios del país reciben un bajo apoyo. En 2001 la lista de receptores de subsidios agrícolas incluyó a David Rockefeller y Ted Turner” (Guadagni, Kaufmann, 2004:91).


El contexto nacional y el debate sobre la pobreza

El objetivo de erradicar la pobreza extrema en Colombia fue asumido por el gobierno colombiano en términos de las siguientes metas nacionales:

• “Reducir a 1,5% el porcentaje de personas con ingreso inferior a un dólar con Paridad de Poder Adquisitivo (PPA de 1993). Línea de base 1991: 2,8%;
• Reducir a 28,5% el porcentaje de personas en pobreza. Línea de base 1991: 53,8%;
• Reducir a 8,8% el porcentaje de personas que viven en pobreza extrema (indigencia). Línea de base 1991: 20,4%” (Conpes, 2005: 9).

La segunda y tercera metas están calculadas bajo el supuesto de un crecimiento económico de 4% en 2005 y 2006 y del 6% a partir de 2007. El gobierno propone avanzar hacia la erradicación de la pobreza con base en el crecimiento económico y las siguientes estrategias

• Ayudar a los pobres a “construir y proteger sus propios activos, en términos de acceso a la propiedad de la tierra y la vivienda, a la educación y al crédito; así como desarrollando mecanismos e instituciones que protejan el capital humano y los activos físicos acumulados por los hogares” (Conpes, 2005:10,11).
• Manejo social del riesgo: incluye el Sistema de Protección Social (salud, pensiones, riesgos profesionales, formación laboral, empleabilidad, y asistencia social a la familia) y la Red de Apoyo Social.

Los programas sociales que hacen parte de las estrategias buscan –según el Conpes- atención universal en educación y seguridad social en salud, y participación activa y productiva en el desarrollo. De otro lado señala el propósito de promover programas de subsidios condicionados similares al de familias en acción para inducir por ejemplo demanda en servicios preventivos de salud, mejorar el Sisben para afinar la focalización, promover la voz y la participación de los pobres, y brindar especial atención a la infancia.

La línea de pobreza usada para la meta corresponde a la calculada por el Dane con base en 1988 a partir de la Encuesta de Ingresos y Gastos de 1984 para las áreas urbanas. Para la línea de pobreza rural se usa la calculada en los años 80 por Libardo Sarmiento. Esto significa que la meta está calculada con la línea de pobreza “vieja” que corresponde a la canasta de consumo de 1984 en lugar de hacerlo con la línea de pobreza que corresponde a la canasta de 1994. Según el Centro de Investigaciones para el Desarrollo CID de la Universidad Nacional y la Contraloría, la incidencia de la pobreza en 2003 con la línea de 1984 era de 56%. Con la línea de 1994 era de 66%.

El gobierno presentó en marzo de 2005 otra línea de pobreza según la cual es pobre el hogar de más de cuatro personas que viva en la ciudad y no tenga ingresos de al menos un millón de pesos. Según esa línea la incidencia de la pobreza es de 51%. El gobierno argumenta que la pobreza se redujo entre 2002 y 2003 de 55,8% a 51,8% y que ese resultado está asociado a la tasa de crecimiento de 3,95% en 2003 y al descenso en la tasa de desempleo de 15,7% a 13,6% entre 2002 y 2004 (Conpes, 2005: 3,4). Tras cada cifra sobre pobreza que publica el gobierno hay un cambio en la metodología.

Según el CID tanto con la línea de 1984 como con la de 1994 hubo aumento de la incidencia de la pobreza entre las Encuestas de Calidad de Vida de 1997 y 2003. En el primer caso se pasó de 51% a 56% y en el segundo de 56% a 66% de incidencia. El aumento con la canasta “vieja” es menor dado que es menos exigente. Por otro lado no parece plausible que la reducción de 2,1 puntos porcentuales en el desempleo vaya de la mano con la reducción de 4 puntos en la tasa de pobreza. Menos si se considera que la tasa de participación también cayó, es decir que saló gente del mercado laboral.

A la poca claridad en el manejo de las cifras sobre pobreza hay que agregar la mediocre estrategia diseñada para cumplir con el primer objetivo de desarrollo del milenio. Sin duda es necesario mejorar la calidad de los programas sociales, contener su dispersión y evitar enormes filtraciones en los subsidios hacia sectores no pobres. Según la Misión para la Erradicación de la Pobreza y la Desigualdad el 52,3% del monto de los subsidios son percibidos por no pobres por lo que propone avanzar hacia un sistema integrado aunque descentralizado de programas para la satisfacción de necesidades básicas.

Pero la reducción de la pobreza esta lejos de depender sólo de la reasignación del gasto social y de un crecimiento económico modesto. Es necesario afectar la distribución. El mismo documento Conpes advierte que el índice de Gini pasó de 0,544 en 1996 a 0,563 en 2003. La magnitud de las desigualdades existentes en Colombia demuestra que la pobreza no es sólo un problema de escasez o falta de crecimiento sino un problema relacionado con la estructura de la propiedad.

Sin contar los grupos extranjeros que han ido aumentando su participación en el país, Silva Colmenares encontró que los diez principales grupos financieros colombianos controlan activos que suman unos 33.928 millones de dólares, es decir un 46,53% del Pib (Silva, 2004:25). El enorme poder económico de estos grupos les permite ejercer una poderosa influencia política sobre la tributación de modo que ésta tiende a privilegiar los impuestos indirectos sobre los impuestos directos. El resultado es un Estado fiscalmente débil con enormes limitaciones para la provisión de bienes públicos empezando por la justicia y la seguridad.



En el campo la situación es aberrante. El Gini de concentración de la tierra (ajustado con base en el avalúo catastral) es de 0,81. A esto hay que añadir que el conflicto armado ha ocasionado que las personas desplazadas por cuenta de la apropiación extorsiva de la tierra a manos de los grupos armados abandonaran cuatro millones de hectáreas. Esto sucede mientras los terratenientes disfrutan de un impuesto que apenas representa el 2,4 por mil del valor catastral de los predios. (Pnud, 2003a).

Aún en medio de las restricciones trazadas por las nada equitativas reglas del juego económico internacional, Colombia tiene espacio para ampliar los márgenes de la inclusión social. Las restricciones en este caso no provienen tanto de globalización como del poder político de quienes bloquean la puesta en marcha de una agenda distributiva en el país. Dicho bloqueo proviene no sólo del poder político de los grupos económicos y del dominio paramilitar sobre regiones enteras, sino también de quienes pretenden representar con las armas a la población pobre. Estos últimos convierten la pobreza en pretexto y no en problema a superar; hacen de la pobreza su aliado y disminuyen el margen para el trámite político de los conflictos sociales.

Las fallas del régimen político en lo nacional y en lo regional bloquean sistemáticamente las posibilidades de una reforma redistributiva. Mientras no se incremente la autonomía del Estado frente a los poderes privados no podrán contraerse las desigualdades económicas, condición para la erradicación de la pobreza. Tanto en el plano internacional como en el nacional, la lucha contra la pobreza empieza por la recuperación de la política y la profundización de la democracia.

La estrategia gubernamental contra la pobreza propone el acceso de los pobres a la tierra sin plantear una reforma fiscal que detenga la concentración improductiva (y violenta) de la misma, propone el acceso al crédito sin plantear la necesidad de reducir los márgenes de intermediación del sistema financiero, y propone aumentar la voz de los pobres sin plantear una estrategia de democratización de la vida política local y nacional. Se propone también mejorar la focalización del gasto social sin plantear una estrategia de fortalecimiento del control ciudadano para restringir el manejo clientelista de las instituciones sociales del Estado. Tal vez la mediocridad de la estrategia gubernamental contra la pobreza deriva de un excesivo celo por el statu quo.

Mauricio Uribe López**

Pobreza: Escasez o Desigualdad*


El hambre -dice Sen- caracteriza a una situación en la que las personas no tienen que comer, pero no a una situación en la que no hay suficiente disponibilidad de alimentos. Esto significa que el hambre guarda relación con la estructura de la propiedad.

Pobreza y desigualdad son temas de interés en sí mismos y no es aceptable subsumir un concepto en el otro. Sin embargo hay que reconocer la relación entre pobreza y desigualdad y el papel que la disminución de ésta juega en la reducción de aquella aún sin expandir la capacidad productiva de la sociedad (Sen, 1992).

Es ya lugar común entre los economistas hacer cálculos acerca de la tasa de crecimiento necesaria durante un período determinado de tiempo para reducir la pobreza a cierto nivel de incidencia. “Toda discusión sobre el alivio de la pobreza absoluta, cuando ésta es definida por un poder adquisitivo inferior a algún determinado nivel absoluto, es también necesariamente un debate acerca del crecimiento” (Berry, 2003:102).

Sin embargo la agudización de las desigualdades de ingreso en los países en desarrollo hace del crecimiento “un camino menos seguro que antes para aliviar la pobreza absoluta, por mucho que se haya convertido en la única fuente de ese alivio” (Berry, 2003:102).

El contexto internacional y los ODM

El alivio de la pobreza extrema en el mundo es a la vez ambiguo y sesgado. Ambiguo porque según el Banco Mundial si se considera como pobres a quienes viven con menos de un dólar al día, se observa una reducción significativa entre 1990 y 2001: De 1.219 millones de personas a 1.101 millones. Pero si se considera pobres a quienes viven con menos de dos dólares al día, éstos aumentaron de 2.689 millones a 2.733 millones en el mismo lapso. Y sesgado porque la única región del mundo en la que el número de pobres (con menos de uno y dos dólares) disminuyó entre 1990 y 2001 fue Asia y en especial China. (Guadagni, Kaufmann, 2004:85).

La disminución de la pobreza en China está relacionada con el hecho de que el promedio de crecimiento de su Pib per cápita entre 1975 y 2002 ha sido de 8,2% (Pnud, 2004:185). Las reformas de mercado que el gigante asiático emprendió desde 1978 han preservado un control importante sobre la cuenta de capitales (lo que no le ha impedido ser –entre los países en desarrollo- el principal receptor de inversión extranjera), mantienen una política activa de promoción del desarrollo industrial, y han bajado los aranceles con lentitud.

El éxito chino hace prever al Banco Mundial que entre 1990 y 2015, ese país habrá disminuido en 304 millones el número de personas que viven con menos de un dólar diario, y en 611 millones el número de personas que viven con menos de dos dólares diarios. En el mundo no asiático estas cifras en cambio aumentarán en 180 y 228 millones de personas respectivamente.

En la Cumbre del Milenio de septiembre de 2000, 189 países reunidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas –y entre ellos Colombia- acordaron ocho objetivos de desarrollo con metas establecidas para el año 2015. Dichos objetivos son:

1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Lograr la educación primaria universal.
3. Promover la equidad de género y la autonomía de la mujer.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
7. Garantizar la sostenibilidad ambiental.
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Las metas del primer objetivo son: i) reducir a la mitad entre 1990 y 2015 el porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar diario y ii) reducir a la mitad –en el mismo período- el porcentaje de personas que padecen hambre.

Dadas las tendencias previstas por el Banco Mundial, sólo la locomotora china hará viable el cumplimiento de la meta al pasar de 27,9% de pobreza extrema a nivel mundial en 1990, a 13,3% en 2015. Resulta desconcertante prever que una meta de pobreza planteada con un indicador tan poco exigente no se cumpla en América Latina. La meta para la región es de 5,6%, y se estima que sólo se reducirá hasta el 7,5%. Sin contar el efecto del tsunami, la pobreza será más africana y latinoamericana (Guadagni, Kaufmann, 2004:86).

De acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano para 2003 de Pnud, dedicado a los Objetivos de Desarrollo del Milenio ODM, existen tres limitaciones estructurales para el cumplimiento de los objetivos a nivel mundial: i) El proteccionismo de los países ricos, ii) la deuda de los países pobres, y iii) el carácter insuficiente de la ayuda internacional.

Los países en desarrollo pierden cerca de 40 mil millones de dólares al año representados en menores exportaciones, por cuenta del proteccionismo agrícola de los países industrializados representado no sólo en aranceles sino también en cuotas, gravámenes antidumping y licencias.

Países extremadamente pobres como Sierra Leona han visto aumentar la proporción de su deuda de 3,3% del Pib en 1990 a 12,8% en 2001. Países de ingreso medio ven como sus mercados de obligaciones públicas se convierten en la fuente de rendimientos líquidos de fondos privados de inversión, poniendo su tributación cada vez menos en función de la provisión de bienes públicos y cada vez más al servicio de la rentabilidad de inversiones de corto plazo.

Y si a los 56 mil millones de dólares que los 23 países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE destinan a la ayuda internacional (Pnud, 2003) les restamos los 40 mil millones que los países pobres pierden por el proteccionismo de los países ricos, las cifras de la cooperación efectiva adquieren dimensiones pírricas.

“Una triste anécdota: el gobierno holandés –uno de los más generosos del mundo, en términos relativos, en cuanto a cooperación internacional, apoya a los productores lácteos de Tanzania hace más de 20 años. Pero, por otro lado, la Unión Europea exporta leche con subsidios que triplican la donación holandesa, empobreciendo así a ese país africano” (Guadagni, Kaufmann, 2004:88).

En el mundo, la pobreza es más el resultado de la inequidad que de la escasez. El gasto militar de los Estados Unidos asciende a 500 mil millones de dólares una cifra cercana al Pib de la India. Mientras el subsidio anual por vaca de la Unión Europea es de 913 dólares, el ingreso anual medio en África Subsahariana es de 490 dólares y la asistencia de la Unión Europea a esa misma región es de 8 dólares anuales por persona (Pnud, 2003:155).

El logro del objetivo 8 “fomentar una asociación mundial para el desarrollo” es sin duda condición para el éxito de los otros siete objetivos. Éste incluye entre sus metas las siguientes:

“Meta 12: Desarrollar aún más un sistema financiero y de comercio abierto, regulado, previsible y no discriminatorio (incluye el compromiso de lograr una buena gobernabilidad y la reducción de la pobreza, en cada país y en el plano internacional);

Meta 13: Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados, lo que incluye el acceso libre de aranceles y cupos para las exportaciones de los países menos adelantados, el programa mejorado de alivio de la deuda de los países pobres muy endeudados y la cancelación de la deuda bilateral oficial así como la concesión de una asistencia oficial más generosa para los países que se hayan comprometido a reducir la pobreza;

Meta 14: Atender las necesidades especiales de los países sin litoral y de los pequeños Estados insulares en desarrollo;

Meta 15: Encarar de manera general los problemas de la deuda de los países en desarrollo aplicando medidas nacionales e internacionales, con el fin de garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo;

Meta 16: En cooperación con los países en desarrollo, elaborar y aplicar estrategias que proporcionen a los jóvenes un trabajo digno y productivo;

Meta 17: En cooperación con los laboratorios farmacéuticos, proporcionar acceso a los medicamentos de primera necesidad y a precios asequibles, en los países en desarrollo;

Meta 18: En colaboración con el sector privado, velar porque se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular las tecnologías de la información y de las comunicaciones.” (Pnud, 2003:2,3).

Así como el objetivo 8 condiciona los anteriores, la Meta 12 del mismo objetivo condiciona el logro de las otras metas de éste: Un sistema financiero y de comercio abierto, no discriminatorio y regulado internacionalmente. He ahí la clave medular para la reducción de la pobreza a escala planetaria. Como afirma Joseph Stiglitz, en las instituciones financieras internacionales “los derechos de voto, como en cualquier empresa, se asignan sobre la base de las aportaciones de capital” (Stiglitz, 2002:283). Así es que el 48% de los derechos de voto en el FMI están en manos de Estados Unidos, Japón, Francia, Arabia Saudita, Alemania y la Federación Rusa. Y el 46% de los derechos de voto en el Banco Mundial están en manos de esos mismos países (Pnud, 2002:113).

Una convención política entre Estados Unidos y Europa –como la que recién escogió al ex subsecretario de defensa de los Estados Unidos Paul Wolfowitz presidente del Banco Mundial- nombra mediante procedimientos poco democráticos a los jefes ejecutivos del Banco Mundial y del FMI. Por su parte en la Organización Mundial de Comercio OMC aunque cada país tiene un voto, “todas las negociaciones que desembocan en acuerdos tienen lugar a puerta cerrada, lo que hace difícil percibir la influencia de los intereses corporativos y de otro tipo” (Stiglitz, 2002:284).

Promover iniciativas como el establecimiento de un gravamen a las transacciones financieras internacionales (tasa Tobin), aligerar las defensas proteccionistas en los países ricos, mejorar y ampliar la asistencia para el desarrollo, facilitar la difusión de los beneficios del desarrollo científico y tecnológico, tumbar las murallas a la movilidad de la mano de obra, entre otras medidas, requiere de la democratización de las instituciones financieras internacionales.

En las condiciones actuales, el costo para un país en desarrollo de desafiar individualmente las asimétricas reglas del juego económico internacional, puede ser prohibitivo. Las presiones que sus propios partidarios ejercen sobre gobiernos de izquierda pueden ser, en este sentido, irresponsables. Así mismo, la adopción de políticas de “autoempobrecimiento” como aquellas que proponen generar superávit fiscal y aumentar las reservas allí donde el ciclo económico va en declive, no es menos irresponsable. Peor aún, cuando éstas políticas son auspiciadas con más ahínco por las autoridades de un país que por las propias instituciones económicas internacionales, es sencillamente imperdonable.

La construcción de un margen de autonomía para adoptar políticas económicas pragmáticas sin exponerse a la excomunión de los organismos multilaterales financieros y de crédito es tan difícil como aconsejable. En la medida en que los países en desarrollo logren al menos mayor voz en las instituciones internacionales, dicho margen podrá ampliarse un poco y con él, las posibilidades de avanzar hacia la reducción de la pobreza en el mundo.

Así mismo, el control que los ciudadanos y las organizaciones civiles de los países más ricos pueden ejercer sobre sus gobiernos para comprometerlos con la promoción de una globalización más solidaria, puede tener enorme potencial. No hay que olvidar que los beneficios de las asimétricas reglas actuales no siempre –como en el caso de la protección a la agricultura- se distribuyen equitativamente al interior de los países ricos. Son los impuestos de los ciudadanos de esos países los que pagan los subsidios de los productores y entre éstos, los beneficiarios son pocos: Según la Comisión Europea, el 50% de los subsidios agrícolas es percibido sólo por el 5% de las fincas (Pnud, 2003).

“En los Estados Unidos el 25% de los predios más grandes percibe 89% de los subsidios, mientras que los restantes 1,6 millones de predios del país reciben un bajo apoyo. En 2001 la lista de receptores de subsidios agrícolas incluyó a David Rockefeller y Ted Turner” (Guadagni, Kaufmann, 2004:91).


El contexto nacional y el debate sobre la pobreza

El objetivo de erradicar la pobreza extrema en Colombia fue asumido por el gobierno colombiano en términos de las siguientes metas nacionales:

• “Reducir a 1,5% el porcentaje de personas con ingreso inferior a un dólar con Paridad de Poder Adquisitivo (PPA de 1993). Línea de base 1991: 2,8%;
• Reducir a 28,5% el porcentaje de personas en pobreza. Línea de base 1991: 53,8%;
• Reducir a 8,8% el porcentaje de personas que viven en pobreza extrema (indigencia). Línea de base 1991: 20,4%” (Conpes, 2005: 9).

La segunda y tercera metas están calculadas bajo el supuesto de un crecimiento económico de 4% en 2005 y 2006 y del 6% a partir de 2007. El gobierno propone avanzar hacia la erradicación de la pobreza con base en el crecimiento económico y las siguientes estrategias

• Ayudar a los pobres a “construir y proteger sus propios activos, en términos de acceso a la propiedad de la tierra y la vivienda, a la educación y al crédito; así como desarrollando mecanismos e instituciones que protejan el capital humano y los activos físicos acumulados por los hogares” (Conpes, 2005:10,11).
• Manejo social del riesgo: incluye el Sistema de Protección Social (salud, pensiones, riesgos profesionales, formación laboral, empleabilidad, y asistencia social a la familia) y la Red de Apoyo Social.

Los programas sociales que hacen parte de las estrategias buscan –según el Conpes- atención universal en educación y seguridad social en salud, y participación activa y productiva en el desarrollo. De otro lado señala el propósito de promover programas de subsidios condicionados similares al de familias en acción para inducir por ejemplo demanda en servicios preventivos de salud, mejorar el Sisben para afinar la focalización, promover la voz y la participación de los pobres, y brindar especial atención a la infancia.

La línea de pobreza usada para la meta corresponde a la calculada por el Dane con base en 1988 a partir de la Encuesta de Ingresos y Gastos de 1984 para las áreas urbanas. Para la línea de pobreza rural se usa la calculada en los años 80 por Libardo Sarmiento. Esto significa que la meta está calculada con la línea de pobreza “vieja” que corresponde a la canasta de consumo de 1984 en lugar de hacerlo con la línea de pobreza que corresponde a la canasta de 1994. Según el Centro de Investigaciones para el Desarrollo CID de la Universidad Nacional y la Contraloría, la incidencia de la pobreza en 2003 con la línea de 1984 era de 56%. Con la línea de 1994 era de 66%.

El gobierno presentó en marzo de 2005 otra línea de pobreza según la cual es pobre el hogar de más de cuatro personas que viva en la ciudad y no tenga ingresos de al menos un millón de pesos. Según esa línea la incidencia de la pobreza es de 51%. El gobierno argumenta que la pobreza se redujo entre 2002 y 2003 de 55,8% a 51,8% y que ese resultado está asociado a la tasa de crecimiento de 3,95% en 2003 y al descenso en la tasa de desempleo de 15,7% a 13,6% entre 2002 y 2004 (Conpes, 2005: 3,4). Tras cada cifra sobre pobreza que publica el gobierno hay un cambio en la metodología.

Según el CID tanto con la línea de 1984 como con la de 1994 hubo aumento de la incidencia de la pobreza entre las Encuestas de Calidad de Vida de 1997 y 2003. En el primer caso se pasó de 51% a 56% y en el segundo de 56% a 66% de incidencia. El aumento con la canasta “vieja” es menor dado que es menos exigente. Por otro lado no parece plausible que la reducción de 2,1 puntos porcentuales en el desempleo vaya de la mano con la reducción de 4 puntos en la tasa de pobreza. Menos si se considera que la tasa de participación también cayó, es decir que saló gente del mercado laboral.

A la poca claridad en el manejo de las cifras sobre pobreza hay que agregar la mediocre estrategia diseñada para cumplir con el primer objetivo de desarrollo del milenio. Sin duda es necesario mejorar la calidad de los programas sociales, contener su dispersión y evitar enormes filtraciones en los subsidios hacia sectores no pobres. Según la Misión para la Erradicación de la Pobreza y la Desigualdad el 52,3% del monto de los subsidios son percibidos por no pobres por lo que propone avanzar hacia un sistema integrado aunque descentralizado de programas para la satisfacción de necesidades básicas.

Pero la reducción de la pobreza esta lejos de depender sólo de la reasignación del gasto social y de un crecimiento económico modesto. Es necesario afectar la distribución. El mismo documento Conpes advierte que el índice de Gini pasó de 0,544 en 1996 a 0,563 en 2003. La magnitud de las desigualdades existentes en Colombia demuestra que la pobreza no es sólo un problema de escasez o falta de crecimiento sino un problema relacionado con la estructura de la propiedad.

Sin contar los grupos extranjeros que han ido aumentando su participación en el país, Silva Colmenares encontró que los diez principales grupos financieros colombianos controlan activos que suman unos 33.928 millones de dólares, es decir un 46,53% del Pib (Silva, 2004:25). El enorme poder económico de estos grupos les permite ejercer una poderosa influencia política sobre la tributación de modo que ésta tiende a privilegiar los impuestos indirectos sobre los impuestos directos. El resultado es un Estado fiscalmente débil con enormes limitaciones para la provisión de bienes públicos empezando por la justicia y la seguridad.



En el campo la situación es aberrante. El Gini de concentración de la tierra (ajustado con base en el avalúo catastral) es de 0,81. A esto hay que añadir que el conflicto armado ha ocasionado que las personas desplazadas por cuenta de la apropiación extorsiva de la tierra a manos de los grupos armados abandonaran cuatro millones de hectáreas. Esto sucede mientras los terratenientes disfrutan de un impuesto que apenas representa el 2,4 por mil del valor catastral de los predios. (Pnud, 2003a).

Aún en medio de las restricciones trazadas por las nada equitativas reglas del juego económico internacional, Colombia tiene espacio para ampliar los márgenes de la inclusión social. Las restricciones en este caso no provienen tanto de globalización como del poder político de quienes bloquean la puesta en marcha de una agenda distributiva en el país. Dicho bloqueo proviene no sólo del poder político de los grupos económicos y del dominio paramilitar sobre regiones enteras, sino también de quienes pretenden representar con las armas a la población pobre. Estos últimos convierten la pobreza en pretexto y no en problema a superar; hacen de la pobreza su aliado y disminuyen el margen para el trámite político de los conflictos sociales.

Las fallas del régimen político en lo nacional y en lo regional bloquean sistemáticamente las posibilidades de una reforma redistributiva. Mientras no se incremente la autonomía del Estado frente a los poderes privados no podrán contraerse las desigualdades económicas, condición para la erradicación de la pobreza. Tanto en el plano internacional como en el nacional, la lucha contra la pobreza empieza por la recuperación de la política y la profundización de la democracia.

La estrategia gubernamental contra la pobreza propone el acceso de los pobres a la tierra sin plantear una reforma fiscal que detenga la concentración improductiva (y violenta) de la misma, propone el acceso al crédito sin plantear la necesidad de reducir los márgenes de intermediación del sistema financiero, y propone aumentar la voz de los pobres sin plantear una estrategia de democratización de la vida política local y nacional. Se propone también mejorar la focalización del gasto social sin plantear una estrategia de fortalecimiento del control ciudadano para restringir el manejo clientelista de las instituciones sociales del Estado. Tal vez la mediocridad de la estrategia gubernamental contra la pobreza deriva de un excesivo celo por el statu quo.

Mauricio Uribe López**
Tomado de la página web de la Escuela Nacional Sindical, Medellín, Colombia

Por: JOHN JAIRO MUÑOZ ZAPATA | pobreza de los colombianos | Comentarios (2) | Referencias (0)

Lunes, 17 de julio de 2006

¿Qué podemos hacer para terminar con la pobreza?

“Gracias a nuestra acción conjunta, los líderes de los países más ricos del mundo se encontraron en julio de 2005 e hicieron un sinfín de históricas promesas con el objetivo de erradicar la pobreza extrema que mata 9.000 personas cada día en África. Millones de vidas y el futuro de un continente están en juego.”
Autor de la pregunta Bono
ESTE TEXTO Y TODO SU CONTENIDO FUE TOMADO DE YAHOO.ES, DE LA SECCION DE RESPUESTAS. LA PREGUNTA SE HIZO EN LA SEMANA DEL 9 AL 16 DE JULIO -2006. TODAS LAS RESPUESTAS SON OPINIONES PERSONALES. LA PREGUNTA TUVO 6.582 RESPUESTAS

Mejor respuesta - Elegida por el usuario que pregunta

La pobreza es un problema preocupante por lo que propongo algunas ideas:

1. Destinar inversión de la comunidad internacional en tecnologías agropecuarias sustentables que involucren a las personas de las zonas que mas ayuda necesitan, capacitándolos para el trabajo, y cultivando su propia fuente de alimento. Los países pueden fomentar el comercio de los productos entre zonas cercanas, creando zonas mercantiles o mercados en areas estratégicas.
De la misma manera comenzar zonas para crianza de animales para alimentación de la propia comunidad
Para esto tendrían que buscar antes que todo manantiales de agua, creación de lagunas artificiales, fertilizar terrenos, llevar maquinaria y equipos a las zonas pobres. Una inversión de este tipo jamás sobrepasaría la inversión que hacen en Guerras y en llevar personas a medio oriente y SI podría ayudar mucho mas y en un tiempo muy rápido.

2. Llevar todos los elementos sanitarios para eliminar epidemias y enfermedades de las zonas. Construir algunos hospitales adecuados a las necesidades de los habitantes y comenzar a educar a las personas creando conciencia en temas de salud.

3. Fomentar la educación en grupos de ayuda, capacitando en elaboración de artesanías, y materiales constructivos con los mismos elementos proporcionados por la naturaleza de la zona.

4. Sería necesario una planeación y coordinación con los gobiernos de las zonas pobres para obtener datos, llevar registros, y empezar a desarrollar una identidad de los países de acuerdo a su propio crecimiento, tratando de evitar en lo posible corrupción, enriquecimiento de unos cuantos, y todos esos problemas para los cuales asesores especiales y embajadores del programa estarían supervisando las actividades y recursos.

Es responsabilidad de los países ricos ofrecer ayuda y llevarla a cabo, es imposible cerrar los ojos a los problemas del mundo, debemos eliminar los problemas no crear más, soldados y personal que arriesga su vida por cosas que interesan a solo unos pocos, bien podrían ayudar a que la vida siga su camino de una forma mejor para nuestra gente, porque todos vivimos aqui.
CLAUDIA AGUILAR – MEXICO

La mejor respuesta fue elegida por ONE: 'La campaña para terminar con la pobreza'

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OTRAS RESPUESTAS.



Primero empezar por nosotros mismos. dicen que la mejor manera de ayudar a los pobres.......... es no ser uno de ellos,,,, de ahí una vez resuelta nuestra situación debemos ser mas solidarios o compasivos... serìa una especie de capitalismo solidario o compasivo...(apoyos, generar y dar oportunidades, auspicios, filantropía, etc ----como sociedad) es innegable la labor y obligación de los gobiernos.....

ONU: que tal si la onu comtemple o gestione, un subsidio para la pobreza emanado de la carrera armamentista de capa pais, es decir, una especie de "arancel" que por cada misil (o culaquier cosa) que se fabriquen un 10% del costo vaya encaminado a fundaciones mundiales para abatir la pobreza a traves de generacion de empleos, infraestructura y salud.

Lo mas importante considero es ayudar a aquellos que no pueden ayudarse asi mismos......

KUNN
Por un Mèxico Unido.......... "Por el Bien de Todos

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Bueno, debemos hacernos diario esa pregunta, pero no solo cuestionarnos eso, si no proponer soluciones........la tecnología podría cooperar diseñando productos que aceleren el crecimiento y producción de alimentos sin adicionarles ningún tipo de material quimico, los gobiernos podrían destinar una buena parte de su presupuesto a combatir esta suministrando vivienda, trabajo y alimento a quienes no los tienen y los que tienen bastantes riquezas podrían donar grandes sumas de su dinero a organizaciones no lucrativas destinadas a estos fines filantrópicos, deberían seguir el ejemplo de Bono y otros grandes filantropos......
Natalie Knox
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Es imposible acabar con la pobreza , ya que es parte del sistema. Para que exista el rico tiene que haber un pobre, no se puede hacer nada contra eso, a no ser que se cree una nueva forma de gobierno algo por el estilo, que le de algo de igualdad a la gente, tendría que ser una mezcla del comunismo contra otra forma de gobierno. Pero aun así no se podría hacer nada, ya que todo eso es un sueño , un sueño inalcanzable
Pancho
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PIENSO QUE HOY EN DIA LA SOCIEDAD ES MUY EGOISTA Y NO HAY CONCIENCIACION AL RESPECTO, PERO CREO QUE PARA ACABAR CON LA POBREZA, LO GOBIERNOS SE DEBERIAN IMPLICAR DIRECTAMENTE EN EL TEMA Y NO DESTINANDO TANTO DINERO EN ARMAMENTO, PARTIDA ESTA QUE SOBRESALE EN LOS PRESUPUESTOS GENERALES.
HABRIA QUE TENER UNA CONCIENCIACION Y EDUCACION CON LOS MAS NECESITADOS POR PARTE DE LA SOCIEDAD QUE ESTA ENVUELTA EN UN MUNDO MATERIALISTA Y EGOISTA, NO MIRANDO MAS ALLA DE SU OJOS Y PENSANDO QUE TAMBIEN HAY COSAS IMPORTANTES QUE SE PUEDEN HACER.
José M.
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No es demasiado complicado. Si cada uno hiciesemos una aportacion del 2% de nuestro salario globalizado a una cuenta que se gestione desde las Naciones Unidas, para asi poder consensuar los destinatarios de los fondos . Una forma sencilla de hacer que los mas necesitados puedan invertir en generar riqueza. Cultivos, empresas, lugares de trabajo, reciclaje y explotacion de toda la riqueza que tienen los paises mas necesitados.
Joan
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LA SOLUCION ES LA ESTIRILIZACIÓN, YA QUE EL USO DE MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS SERÍA DEMASIADO COSTOSO. EL PROBLEMA RESIDE EN COMO LLEVARLA A CABO, EN QUE CONDICIONES SE DESARROLLA Y A QUIENES, AUNQUE NO HAY QUE OLVIDAR A LA IGLESIA.
UNO DE LOS PROBLEMAS DEL PLANETA ES LA SUPERPOBLACIÓN Y LA FALTA DE RECURSOS. SI EN LOS PAÍSES MÁS POBRES NO SE CONTROLA LA NATALIDAD EL PROBLEMA AUMENTA.
NO ES UNA MEDIDA DRÁSTICA PARA FRENAR LA NATALIDAD, SINO QUE SE TRATA DE CONTROLARLA.
SE NECESITARÍA EL APOYO DE LOS PAÍSES MÁS DESARROLLADOS.

CARBON
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Condonar la deuda internacional con los paises pobres, hacer llegar efectivamente las donaciones, "que no se quede nada en el camino" que es lo que pasa la mayoria de las veces, y concienciarnos todos los ciudadanos de paises capitalistas e industrializados de que esa gente lo esta pasando realmente mal y convencernos de que hay que acabar con eso.
PHINBAKER
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La globalización únicamente económica y cultural (desde el punto de vista intelectual: viajes, música, literatura de otros países) no es suficiente. Se debería intentar implantar una "globalización espiritual", centrada en hacer que las personas tengan en cuenta las necesidades e inquietudes vitales de su prójimo y del medio ambiente. Para ello:

- Las empresas deberían centrarse en producir aquello que pueden vender, y no fijar niveles de crecimiento irracionales sin tener en cuenta los medios materiales y naturales necesarios para conseguirlos. Esto tiene graves consecuencias: reducción de costes, sobreproducción, etc. Esto redunda en la explotación laboral en otros países, la mala calidad de productos con el consiguiente fomento del consumismo, etc.

- Los gobiernos deberían educar en la solidaridad, la responsabilidad (para con uno mismo y para con los demás), el respeto al individuo, el respeto al medio ambiente y el consumo racional. Para ello, la concesión de becas a personas pobres debe de ser una medida imprescindible.
Julio Lafuente
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Es una pregunta muy amplia por lo que la respuesta no es nada concreta, ojalá lo fuera.
Yo pienso que para acabar con la pobreza debemos luchar cada día mediante acciones conjuntas,;construyendo escuelas allí donde no existen; aportando microcréditos para que puedan crear empresas;formando a todos, tanto a los niños en las escuelas, como a los adultos para gestionar sus empresas, sus cultivos...pero la formación tiene que ser impartida por líderes de allí donde se vayan a construir escuelas-empresas.
No basta con reuniones en las que se habla de acabar con la pobreza con una serie de "objetivos del milenio", eso no es suficiente, hay que dar el gran salto de la teoria a la práctica. Es misión de todos los habitantes del plantea querer acabar con la pobreza extrema, no solo realizar una acción puntual ante una catastrofe,no, hay que involucrarse, hay que cambiar la marcha de este mundo.¿Porque? por que somos humanos y los valores y principios que tenemos nos han de llevar hacia la humildad, hacia el respeto por todos, hacia la empatía, la ayuda desinteresada, ...
Por favor no dejemos que esto siga ocurriendo, debemos crear un movimiento ciudadano, para unir nuestras voces y que todos los que no tienen nada sepan que el mundo hay sitio para ellos, que no están solos.
Ojala algún día pudieramos ser todos más humanos
Evap
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Hola mi respuesta es clara y sencilla..ya que los gobiernos no hacen absolutamente nada y sus bienes que son nuestros lo gastan en armamentos para defender al pueblo..el pueblo deberia levantarse todos a una que es la mayor fuerza que hay para que ellos que tienen el poder hagan algo al respecto..un ejemplo claro y sencillo..por que para adoptar un niño se pide aun dinero ...???? todo es un comercio y siempre lo sera..son los gobiernos los que deben actuar pero por supuesto con la presion del pueblo..y mucha mas informacion de la que hay todos los dias en los espacios que se ocupan con publicidad para vender..enseñarnos lo que realmente esta pasando en el africa y muchos mas sitios..AUNQUE SIENTO DECIR QUE CREO QUE EL SER HUMANO NO TIENE SOLUCION...ESTO ESTA PASANDO POR QUE HAY MAS MALOS QUE BUENOS..PERDON POR SI OFENDO A ALGUIEN NO ES MI INTENCION GRACIAS
Mardelfi8

Por: JOHN JAIRO MUÑOZ ZAPATA | General | Comentarios (1) | Referencias (0)